Hippie

¿Quién dijo que no podría volver a andar?

Hippy es un pequeño perrito que apareció junto a la carretera, en una cuneta, atropellado.

Estaba paralítico y en estado de shock, y aunque el dolor y el miedo que tenía complicaron su rescate los voluntarios de Nueva Vida Adopciones no lo dudaron y acudieron en su ayuda.

Una vez en el centro Veterinario San Martín de la Vega las primeras noticias no fueron positivas, no tenía movilidad ninguna en los miembros posteriores, había hiperextensión de los miembros anteriores, no controlaba los esfínteres y era casi seguro que la médula estuviera dañada.

En los días posteriores, el pronóstico fue confirmado por las resonancias, la médula estaba lesionada, debido al fuerte impacto del atropello uno de los discos vertebrales presionó fuertemente la médula, a consecuencia de esto existía la posibilidad de que la lesión se extendiera a lo largo de los nervios, llegando a la altura de los pulmones, lo que podría provocar una parada respiratoria. Las posibilidades de que volviera a andar eran sólo de un 10%, según dijo el veterinario tras estudiar la resonancia magnética.

La protectora sabe que en El Nahual somos especialistas en casos “imposibles”, por lo que nos pidió ayuda e inmediatamente nos pusimos manos a la obra para mandar a voluntarios que trataran diariamente a Hippy con Terapia Craneosacral, con las que además de empezar a mejorar de su lesión pudo empezar a perder poquito a poco el miedo.

A día de hoy, aunque todavía hay que seguir trabajando, podemos decir que Hippy es todo un campeón que ya corretea por el parque como un perro más y no solo eso, sino que además ha encontrado a una fantástica familia con la que pasar el resto de su vida!!!

A pesar del mal pronóstico y, gracias al trabajo de todos los voluntarios, en sólo una semana había buenas noticias, ¡Hippy ya tenía sensibilidad en las patitas, podía hacer pis por sí solo y trataba de levantarse!, esto permitió llevar a Hippy a una casa de acogida en la que seguir con su tratamiento. Y tan solo 12 días después del atropello, Hippy ya estaba dando sus primeras carreras.