Noah

después de un atropello un gran afán de superación

Ya ha pasado casi un año desde esa tarde que, como era habitual, fui con Noah y Pakros a dar un paseo por el pinar que hay cerca de casa. Por desgracia, cuando terminamos el paseo, ya anocheciendo, pasó un conejo cerca de nosotros y Noah salió detrás como una bala, con la mala suerte de recorrer tras el conejo más de 500 metros hasta la carretera donde un coche la golpea y deja postrada en la cuneta. Al oír el llanto de Noah metí a Pakros en el coche y fui de inmediato a por ella.

Llevaba poco más de un mes viviendo en Madrid y pregunté a unos amigos si conocían a alguien que la pudiera atender, y me dieron el teléfono de Rocío Puche, de El Nahual. Debo puntualizar que era la Noche de Reyes y desde las 20:00 a las 00:30, sin conocerme de absolutamente nada, me atendió y ayudó de manera muy profesional y sin más interés que ayudar a Noah, consultando con una compañera traumatóloga y remitiéndome a un centro donde le pudieron hacer las pruebas e intervenciones necesarias. No voy a nombrar el centro donde la llevé porque no lo considero oportuno, para mí, en la Comunidad de Madrid, hay pocos centros donde cuenten con los medios materiales y humanos donde realizar una intervención de este tipo y este tan sólo es uno de ellos, quiero decir que en cualquiera de los otros podrían haber hecho lo mismo que en el que la llevé. 

Por desgracia, Noah, tenía varias vertebras rotas y el coxis, además, llevaba unas seis semanas preñada y entre el impacto, radiografías, cortisona y demás, perdió los cachorros, lo que añadía un nuevo problema ya que o expulsaba los cachorros mediante abortivos muy agresivos o corríamos el riesgo de contraer una piómetra. 

Ante tal situación, los especialista en neurología me recomendaban no operar, directamente eutanasiar. Si la operación de columna, que básicamente consistía en fijar mediante material de osteosíntesis y cemento (si, si…, cemento!!), salía bien, tan sólo nos daban un 40% de probabilidades de que volviera a caminar, pero les pedí que la operasen y cuanto antes.

Noah estuvo casi cuatro semanas hospitalizada tras la intervención de columna, muy medicada y con el tratamiento abortivo para expulsar los fetos.

Durante ese periodo, también la trataron unos amigos con Frecuencia Cuántica y Acupuntura. El día siguiente a la intervención de columna, Rocío se puso en contacto conmigo para interesarse por la operación y recomendarme medicación homeopática para ayudar a Noah y en cuanto pude llevármela a casa se la llevé a El Nahual para que la viera y la tratase con terapia Craneosacral.

Nunca había oído hablar de la terapia Craneosacral, si bien es cierto que los amigos que me pusieron en contacto con Rocio, me habían comentado que era un centro veterinario holístico y que Rocío trataba a sus pacientes con terapias alternativas y homeopatía. La primera vez que fui con Noah respiraba tranquilidad que tanta falta nos hacía, después de un mes en una jaula de 1m2 en un hospital donde los pacientes de al lado lloraban de dolor, se orinaban encima o defecaban sangre. Rocío estuvo viendo las placas, informes y demás documentación desde el atropello, Noah se relajó como no la había visto desde el accidente y se entregó a Rocío. En esa misma sesión y a pesar de la gravedad de las lesiones, dió muestras de movilidad y sensibilidad en las patas traseras que hasta entonces no había dado.

Rocío me recomendó volver al cabo de una semana y así lo hicimos. Cualquiera podría pensar que al veterinario o terapeuta le interesa obviamente que vuelva ya que es su negocio, pues como dije antes y desde el momento que contacte con El Nahual, me atendieron por teléfono mejor que en muchos centros presencialmente donde vas a pagar la consulta, y de las sesiones que le dio a Noah sólo pagamos la primera. Debido a todo el material que le pusieron en la columna y a la inflamación de la médula, Rocío trabajó en despegar la médula del material y que fluyera la energía por toda la columna. Durante las siguientes semanas, las sesiones se fueron repitiendo cada vez más distanciadas en el tiempo, gracias a las mejoras observadas en Noah

Durante este periodo, inevitablemente tuvimos que esterilizar a Noah por infección, lo que hizo que la rehabilitación física comenzase más tarde ya que hasta no quitarle los puntos no podía entrar en el agua, que es donde realizaría la rehabilitación.

 

Desde febrero 2015 llevamos yendo a rehabilitación que considero ha sido imprescindible, no sólo la que hace dos días a la semana en un centro de rehabilitación, sino la que hacemos todos los días paseando, haciendo ejercicios y potenciando la movilidad en general, pero lo que hace casi un año empezó siendo una ayuda más ante la desesperación, a día de hoy tengo plena fé en estas terapias ya que, los terapeutas de El Nahual cuando la tratan, me dicen, de forma concreta, que ven mal en Noah y después de un par de días de esa sesión, empiezo a ver mejoras con relación a lo que veían mal. 

Para mi resultaba más sencillo confiar en la rehabilitación de Noah viendo como la mueven en sus sesiones de piscina, cinta de caminar, electroestimulación, y laser, porque es más fácil procesar que si la perra ejercita es probable que llegue a mover,  pero aunque la terapia Craneosacral no esté tan extendida ni sea tan conocida, no creo que hubiera llegado a ponerse de pie y caminar por si sola con las cuatro patas, si no la hubieran tratado. 

Sólo puedo agradecerle a Rocío y al resto de terapeutas de El Nahual, todo lo que me han ayudado con la rehabilitación de Noah, que tuvieran en cuenta mis circunstancias económicas y me permitieran asistir a los cursos de formación de Craneosacral con Noah como paciente. Los zapatos que necesitó para no hacerse heridas en las patas al arrastrar y la silla de ruedas que nos ayudó a fortalecer nos las donaron encantados.

No tiene sentido abusar ni contemplar como única opción la medicina convencional, ni para humanos ni para los compañeros que más queremos, existiendo terapias y medicinas alternativas como la Homeopatía o la Medicina Tradicional China que ambas trabajan en El Nahual, siendo estas últimas sin efectos secundarios. La naturaleza nos provee de todo remedio y que la ignorancia o falta de conocimiento, o simplemente lo que está establecido socialmente, sea la justificación para tratar a nuestros compañeros con medicamentos y tratamientos agresivos, merece al menos una reflexión por nuestra parte.

En muchas ocasiones no tenemos otra opción que tratarnos a nosotros mismos y a nuestros animales con la medicina convencional, pero el término Holístico implica precisamente la combinación de modalidades diagnósticas y terapéuticas alternativas y convencionales, teniendo en cuenta al paciente completo y la situación general para tratar la enfermedad.

Pero la piedra angular de esta medicina es la prevención y detección precoz de la enfermedad, y por desgracia solemos recurrir a estos profesionales cuando ya no tenemos otra esperanza, y os aseguro que haciéndolo de manera preventiva es mucho más beneficioso para el paciente a corto, medio y largo plazo. Cuento esto por otros animales que he ido llevando a El Nahual y viendo los resultados rápidos y espectaculares al aplicarles este tipo de terapias naturales.

Sergio.