Xena

Xena es una preciosa perrita que acogí en mi residencia AYUCAN para buscarle familia. Es maravillosa y se lleva bien con todos los animales y personas.

Una mañana apareció con una gran herida en una pata. No sabemos cómo se la pudo hacer, pero en dos días empeoró a pesar del tratamiento veterinario de antibióticos y Urbasón. Era jueves, la noche de Reyes, estaba ingresada en el veterinario, y me dijeron que como la pata estaba superinflamada y con necrosis que avanzaba por momentos, le amputarían la patita el lunes siguiente. No la apoyaba. La herida rodeaba completamente la pata y la distancia entre los bordes era demasiado grande para permitir la posibilidad de un injerto de piel.

Pedí ayuda a mis amigos de 3PA (protectora de animales de PPP) y me dijeron que llamara inmediatamente a El Nahual. Que no hicieran nada hasta que hablara con ellos. Me cogieron el teléfono mientras se dirigían a ver la cabalgata de Madrid, y muy amables me dieron los consejos urgentes e imprescindibles para salvarle la pata. Me dijeron que el resultado sería casi inmediato.

Efectivamente la pata se desinflamó al día siguiente y para el lunes no había señal de infección y la piel y la carne había empezado a crecer a un ritmo vertiginoso! Ni siquiera tenía dolor!.

Me fueron asesorando sobre los cambios que Xena iba necesitando en los días siguientes.

Os mando fotos de la evolución en tan sólo un mes. Aún alucino.

Gracias chicas de El Nahual, que aún por teléfono podéis desarrollar vuestra gran labor con éxito.

Cuando recibimos la llamada desesperada y urgente de Rubén de AYUCAN, le pedimos que antes de que cerrara el último herbolario por las fiestas, corriera a comprar arcilla y miel de calidad.

Le recomendamos que su veterinario retirara la piel muerta a diario, y que aplicara miel directamente en la herida, y pusiera arcilla por encima y por debajo para bajar la inflamación y sacar la podredumbre de la pata. La miel tiene un efecto antibacteriano debido a su gran acidez y la presión osmótica que destruye las bacterias, además de nutrir las células nuevas para que se reproduzcan rápidamente y mantener un ambiente húmedo y estéril que favorece la cicatrización.

A los 6 días le retiraron el antibiótico ya que no había signos de infección y empezamos a alternar la miel con apósitos de Linitul.

Actualmente Xena está totalmente recuperada en su casa de acogida AYUCAN, esperando la oportunidad de encontrar su familia definitiva, ¿crees que puedes ser tú?

Evolución de la herida de Xena