TERAPIA BIOLOGICA ANIMAL

     Los animales, como las personas, deben cubrir a diario sus necesidades mínimas para encontrarse en armonía con el entorno. De lo contrario entran en conflicto, y si no lo resuelven de inmediato, se van a encontrar, la mayoría de las veces, con una serie de signos y síntomas asociados.

     Estamos ante una medicina que nos aporta luz y nos ayuda a entender con claridad cómo se sienten los animales cuando enferman.

     La ABRT es una adaptación al mundo animal de la Osteopatía Cráneo-Sacral aplicada a la Nueva Medicina en humanos.

     La Osteopatía Craneal (OC) ha alcanzado un nivel terapéutico con un caudal de posibilidades ilimitadas, para influir favorablemente sobre la salud, basando su eficacia en la utilización de técnicas amables, capaces de profundizar en cada necesidad, desde una visión global y respetuosa del paciente.

     Observamos con la OC que el comportamiento de los tejidos determina una jerarquía lesional, por orden de resistencias, facilitando la secuencia de recuperación. Esto nos  permite viajar a través del cuerpo, como si de un trazado de carreteras se tratase, para percibir cómo los tejidos multiplican sus posibilidades de conexión.

     Por ello, creo que estamos ante  una de las especialidades terapéuticas que mejor puede  hermanarse  con las aportaciones de la Nueva Medicina del Dr. Ryke Geerd Hamer.

     La Nueva Medicina ha conseguido describir con asombrosa precisión todo un mapa de los conflictos biológicos con su distribución territorial en el encéfalo; y el vehículo que vamos a utilizar para  desplazarnos por ese mapa es la Osteopatía Craneal.  

     Nuestra experiencia y resultados nos confirman que cualquier conflicto o shock de cierta intensidad, que llega de manera inesperada, y que se vive en soledad o aislamiento, deja una huella en el encéfalo en forma de foco de Hamer o de quiste energético (alteración similar a un cortocircuito); y aquí es donde actuamos con la OC favorablemente, bien para disolverlo, o bien para cambiar la fase de simpaticotonía (conflicto activo) a parasimpaticotonía (conflictolisis).

     La enfermedad la expresa el enfermo con un triángulo en cuyo vértice superior se sitúa la psique, y en los vértices de la base, el cerebro y el órgano afectado respectivamente.

     Mediante la OC tenemos la oportunidad de actuar sobre esos 3 vértices de manera aislada o incluso simultáneamente.

     Y de este modo conseguimos acceder profundamente a las necesidades del paciente, tratando su nivel mental, su cortocircuito cerebral y  su alteración orgánica, si fuera oportuno.