HELICRISO, Y ¿ADIÓS A LAS ALERGIAS?




En este post vamos a centrarnos en las ALERGIAS ALIMENTARIAS, distinguiéndolas de las INTOLERANCIAS.

Ambas son reacciones adversas del cuerpo a una sustancia, los alimentos.


Cuando hablamos de ALERGIA ALIMENTARIA, interviene el sistema inmune reaccionando ante una sustancia que cree amenazante. Esta reacción ante el alergeno (la sustancia en cuestión, que puede ser animal o vegetal), podría ser tan virulenta que llegaría a matar si no se toman las medidas pertinentes (como pinchazo de Urbasón). En otras ocasiones más leves, dará erupciones en la piel, picores, lagrimeo, edemas, náuseas o vómitos, diarreas, retortijones, hinchazón abdominal... Estos síntomas coincide con la ingestión del alimento en cuestión, y se desencadena al poco tiempo de haberlo tomado, con lo cual puede ser muy fácil determinar cuál ha sido la causa. En una analítica sanguínea, debería salir elevado el número de EOSINÓFILOS, que es un tipo de glóbulo blanco implicado en estas reacciones alérgicas. Los alérgenos principales que podemos citar son: pollo, cereales, carne de vacuno, leche, huevos y pescado.


En cambio, la INTOLERANCIA ALIMENTARIA se desarrolla por mecanismos distintos al sistema inmune, se trata de que el cuerpo no sabe cómo metabolizar alguna sustancia, y esta sustancia se convierte en un TÓXICO para el organismo al ser absorvida. El problema de las intolerancias es que no suele dar el síntoma de manera inmediata, por lo que no se suele relacionar lo uno con lo otro. Podría dar problemas cutáneos de distinta gravedad, como picores persistentes, alopecias, erupciones, síntomas digestivos (náuseas o vómitos, diarreas, retortijones, hinchazón abdominal), problemas neurológicos (llegando a epilepsia), ganancia de peso, y llegar incluso a desencadenar cáncer y enfermedades orgánicas y endocrinas. La intolerancia más común en nuestros perros es al POLLO y al ARROZ u otros cereales.


A pesar de que las alergias y las intolerancias alimentarias se originan por mecanismos muy distintos, los síntomas que producen en ocasiones a nivel de piel son muy similares, sobre todo cuando llevan tiempo comiendo el alimento en cuestión. En el perro, el síntoma más frecuentemente observado es el prurito no estacional y eritema generalizado. De forma secundaria, pueden aparecer piodermas recurrentes y descamación excesiva acompañada o no por una dermatitis por Malassezia. Aproximadamente un 10% de los perros que presentan una alergia / intolerancia alimentaria manifiestan además síntomas gastrointestinales (vómitos, diarreas).


Nuestro CONSEJO para este caso consiste en:


• Cambiar la dieta a una comida natural equilibrada adecuada. Un nutricionista especializado en alimentación natural podrá aconsejaros sobre cuál es la mejor dieta para cada caso. Nos enseñará cómo alimentar a nuestro amigo restringiendo los alimentos comerciales y potenciando alimentos frescos y naturales que no le de reacciones adversas. Y evidentemente habría que investigar qué alimentos son los que le sientan mal para eliminarlos definitivamente o temporalmente de su dieta.


• En el caso de las alergias, está indicado usar el HELICRISO. Está comprobado que provoca un estímulo de la secreción interna de hidrocortisona (corticoide que fabrica tu organismo) y además tiene un efecto antihistamínico contra las alergias (reduce la respuesta n la liberación de la Histamina de los eosinófilos), sobre todo las oculares, respiratorias (asma y bronquitis), digestivas o cutáneas.

Además, el HELICRISO es una planta antiinflamatoria, antitusiva, con acción antibiótica y expectorante. Ofrece grandes cualidades como protectora dérmica, cicatrizante, bacteriostática, depurativa, hepatoprotectora, hipocolesterolemiante suave, espasmolítica, diurética, colerética, colagoga, indicado en colecistitis (inflamación de la vesícula biliar) crónica, colecistopatía, dolor de cabeza y migrañas, enfisema, gota y hepatitis, afecciones renales y reumatitis, rinopatía y urticaria.


Podemos administrar el Helicriso en infusión, o utilizar el extracto fluido, extracto seco o jarabe. Adaptando la dosis al tamaño de nuestro animal. Por ejemplo, para un animal de 35 kg usaríamos la dosis de humanos que venga especificada en el producto que compres.


El Nahual

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